Subes al bus en brazos de tu madre, observas el lugar como si lo estudiaras lentamente, pareciera que lo analizaras con sumo cuidado, tu mirada denota una extenuante precisión, tus ojos se pasean por el lugar, de pronto se calman y ellos divagan, es como si observaras pero a la vez no.
Tu mirada choca con mi mirada pero sé que no me estas viendo, tus ojitos se pierden, ¿estarás viendo mi interior? Dejas de mirarme y pones una expresión de melancolía, y de la nada das un brinco acompañado de una estupenda sonrisa, gritas de alegría, pareciera que de pronto el bus se convirtió en un isla llena de color.
De pronto, mis mejillas tiemblan y me robas una amplia sonrisa. Brincas, ríes, sonríes, gritas, tus ojitos brillan, tus manitas juegan con los cabellos de tu madre, tu alegría es tan contagiante y a la vez provocan ganas de llorar pero de felicidad. Ese breve momento fue como sentirlo y verlo todo, tu sonrisa reflejada en mis ojos se internó y viajó por todo mi interior. No sé que habrás observado en mí, solo sé que me animaste el día de una manera irreconocible para mí. No sé tu nombre, no sé tu edad, solo sé que eres una bendición. Pintas de color este mundo gris, vives allí en tu mundo multicolor.
Tú demuestras que vale sonreír, cerrar los ojos, respirar y saber que no deberíamos sufrir. Vale tanto esa lágrima de alegría, no sé tu nombre ni tu edad pero te envidié y agradezco aquel momento de extrema felicidad, me otorgaste vida y color, pintaste mi ser interior, me llenaste de esperanzas y trajiste de vuelta mis sueños y alejaste un poco mis miedos.
¡QUIERO VIDA Y COLOR!
PD. La canción de hoy es "Svefn-G-Englar" de Sigur Rós.









