Ayer fui víctima de la diversión efímera, se supone que no debí amanecerme ahi, ¿no? Ya es Día de la Madre, se supone debería estar ahí para ti pero tu tampoco lo estás para mí.
En el viaje ella está cansada y pensativa, ¿será la soledad la que la sigue aquejando? La otra está ida casi desaparecida, ¿aún buscará respuestas sobre dios? ¿Alguna de ellas pensará en ser madre?, me pregunto yo.
El sueño me alcanza pero recuerdo que él compró tamales, panes y chocolates para su madre.
Recuerdo que ella me dijo que junto a su enamorado compraron un regalo para la madre de él. Y que la madre de ella ansía mucho que él sea el padre de sus nietos. ¡Qué madre tan especial! Sé que quieres nietos pero no sé si podrás tenerlos.
Despierto – aún en el bus – veo que él lleva un regalo para su madre, ¿cuánto habrá gastado en él? Ellas suben al bus, tienen una torta en forma de corazón. Ellos bajan del bus y tienen globos y rosas. ¿Por qué el rojo representa amor?, me pregunto yo.
Ya casi llego a casa y veo a través de las ventanas, más globos, más rosas, más rojo, más regalos, más madres, risas, alegría de un día, dinero, dinero y dinero. Todos poseen algo de lo observado pero yo no.
Es increíble como muchas madres pueden recibir la misma rosa plástica con el mismo diseño y del mismo vendedor. Es increíble pero necesario para algunos que no tienen otra idea de qué dar o no les alcanza el dinero para algo más o no saben que hay algo que se llama creatividad. Y también es necesario para algunas de ellas que no solo quieren un abrazo sino un detalle más; como tú me lo expusiste ayer. Yo me pregunto como reaccionarás ya que no estoy llevando nada.
¿Por qué hay tanto tráfico?, te pregunté ayer, a lo que tú respondiste “es que hay algunos hijos que sí salen a comprar algo aunque sea pequeño para sus madres”. ¿Realmente te basta con un presente impersonal? A veces me sorprendes con tu forma de pensar, aunque no debería después de todo lo que has hecho por él cuando él no ha hecho mucho por ti más que sólo aportar al hogar, ¿te estarás volviendo materialista como él? Yo confio que no porque siempre te quejas del amor que sólo te dio hace 20 años atrás y que nunca más volviste a encontrar.
Ya llegué y no estás. Viajaste con él, desayunas y almuerzas allá y rompes la promesa que nos haces día a día. Sabes muy bien que yo nunca la romperé porque sólo te tengo a ti y probablemente nunca tenga una suegra a quién visitar. O ¿será que de verdad no esperas nada de mí como siempre en broma lo dices?
Todos ellos se afanarán en cocinar bien y cantar y bailar. Todos ellos te dirán que eres una gran esposa, una gran madre, un ejemplo de mujer, pero sabrás muy bien que todo es hipocresía, es sólo por hoy día. Todos ellos te darán globos, rosas, una torta pero yo no. Yo te daré algo más personal, y no porque necesito demostrar mi amor en este día, sino porque tú lo pides.
Todos ellos se empeñan lo mejor que pueden hoy, ¿cómo pueden creer en un día especial? Sabes bien que no necesito nada de ello para demostrar cuánta admiración te tengo.
Todas dirán que sus hijos son de lo mejor, y aunque tú lo digas de mí, sabes muy bien que no lo soy. Que dejé hace tiempo todo rastro ingenuo de amor.
Y espero esta noche me digas con sinceridad que ya no soy aquel niño que te preparaba los desayunos y te los llevaba a la cama. Que tanto tú como yo crecimos y sabemos que no necesitamos de esos detalles ni de un solo día para demostrar el amor que nos tenemos entre los dos.
Muchos festejarán hoy pero yo no. Yo estaré un día más aquí contigo, discutiendo o riendo, no encontrando que hacer juntos pero cerca, cerca el uno al otro antes de que uno vea partir al otro.
Sabes muy bien que si hay una mujer a quién verdaderamente amo es a ti, madre. Y no lo digo por el gastado cliché ni porque tenga complejo de Edipo, sino porque tú y yo somos tan parecidos y tan distintos, tan unidos y a la vez algo distantes. Bastantes complejos pero nos entendemos, somos muy buenos amigos.
Alguna vez fui de aquellos que te robaba sonrisas a montones, ahora ya no es sólo eso, lloramos, peleamos, incluso a veces las amarguras son más que las alegrías. Emprendimos un distinto viaje, aquel en donde la relación se vuelve más significativa.
Y hoy, así como te lo diría otro día, me alegro...
Porque no eres una madre regular, por ser una mujer imperfecta, por apoyar mis vandalidades. Por idealizar el amor y por soñar.
Por ser una no ama de casa pero sí desesperada, por ser tan dramática, tan sensible, tan niña, tan ingenua y a la vez voz de experiencia.
Por ser una story teller, por tu vida tan compleja y sorprendente, por tus brutales caídas y tus fuerzas inimaginables por mantenerte en pie sabiendo que estas hecha pedazos.
Por ser tan melosa, tan amable, tan tolerante. Por aprender a vivir conmigo, por querer a un novio mío; en vez de una novia. Por estar orgullosa de mí, por haber llorado junto a mí.
Por haber pintado mi mundo de blanco y negro; y luego reformarlo a technicolor y dejarlo de colores tan vivazes e imborrables.
Tecueme, mami.
“Nunca olvides mi sonrisa que yo nunca olvidaré la tuya.
Mis ojos siempre estarán vigilándote aunque ni tú ni nadie lo note.
Mis palabras siempre estarán dispuestas a otorgarte un consejo o palabras de aliento.
Y mis oídos para escucharte si necesitas llorar tus penas o contarme tus satisfacciones.
Y siempre estaré dispuesto a un abrazo aunque a veces parezca que no lo quiera.”
Tu hijo, Alexander.
PS1. La canción de hoy es "Tajabone" de Ismael Lo y fue parte del soudntrack de "Todo sobre mi Madre", y la pongo porque mi madre en lo único que cree a medias es que tengo alguito de talento para trabajar en cine, además que es una de las pocas películas que le gustó que ha visto conmigo. PS2. ¡Feliz Cumple Zander!
PS3. Apoyen para que The Killers vengan a Lima. Comprenme el "Day&Age" jaja, es el único disco que me falta.