
Hace ya 3 años y 5 meses que salí del clóset en los términos en que no solo los más cercanos sepan tu orientación, sino los que por alguna razón lo pregunten, he aprendido a tomarlo como una parte mía, no una exclusividad pero tampoco algo de qué avergonzarme.
¿Cuál fue mi historia? No suelo contar sobre mí pero en esta oportunidad lo haré porque lo veo necesario para el siguiente post.
Desde muy pequeño me sentía atraído hacia los varones, en ese tiempo no sabía que era “homosexual”, “heterosexual”, etc. Simplemente sabía que las diferencias estaban en rasgos físicos y en un órgano sexual. Pero aún así me gustaban los chicos y prefería andar con chicas. Quizás pueda contar bastante el trasfondo familiar pero ya desde mucho antes que mi relación con mi padre se viera afectada, yo (vuelvo a repetir) me sentía atraído hacía los varones.
Conforme fui creciendo conocí más y aún me gustaban los varones, supe de mi tío (que era travesti) pero aún así no era del todo consciente lo que significaba ello y no me sentía uno como él, ni siquiera por el hecho de que a los dos nos gustaban los chicos. Llegó el 6to de primaria y supe que era “diferente”, por primera vez noté que de verdad no pensaba como el resto en cuestión de gustos hacia alguien, desde ahí hasta 3ero de secundaria no me sentía identificado pero sabía de ello, ya para 4to dije “¡entonces soy gay!”.
Obviamente no podía decir nada porque no era lo “normal” además de que no tenía aún la suficiente valentía ni las nociones para defenderme, solo sabía que quería amar “distinto” y que no era suficiente con saberlo porque no podía ser quien quería ser, no podía hablar con alguien de ello, no había seguridad, sé que no estaba mal pero también sabía que no podía darme el lujo de ser y como resultado ser apartado, “seré quien quiero ser, no me importa el resto”, eso es bueno mientras tengas algo más que tu propio apoyo o salgas y te aventures a ser un punto dentro de muchas rayas.
Pero luego te pones a pensar y llegas a la conclusión que amar “distinto” no debería importar como punto de exclusión, tenía muy buenas amistades y si verdaderamente me querían entonces no debería importar, por otro lado, también era consciente de que no necesariamente deberían tomarlo bien solo por el hecho de que me estimen, pero siendo este “tema” tan recurrente en la modernidad; sabía que podía aventurarme y decir “Soy gay”. Algunos lo tomarían bien, otros dirían “¿y?”, lo sé, lo sé pero es que no es “¿y?”, el ser humano no puede guardar sentimientos ni sus historias, siempre es necesario contar, ser partícipe de un diálogo de “¿y quién te gusta?”, y no iba a esperar a hacerlo solo con gente gay (que para ese entonces no conocía), además si los escucho porque ellos no podían escucharme, total no soy anormal.
La primera fue mi amiga Johanna que me recomendó un psicólogo y minutos depués se dio cuenta de la barbaridad que había dicho, ambos conversamos largo y tendido, y es que tenía mucho que contar sobre todo porque cuando uno es adolescente los sueños, amores, celos y anhelos son tan imponentes. Siguieron unas amigas más como Patty a quién se lo escribí en un papel, y es que las primeras veces (con toda la incertidumbre encima) es muy difícil. Pero con eso no bastaba (al menos para mí), todo sería mejor si en casa también podía ser YO, no solo con mis aptitudes sino también en cuestión de mis gustos.
El núcleo familiar es muy importante, son al final quienes más apoyo te pueden dar, son quienes más ves, quienes más te conocen.
Mi primo lo tomó mal, peleamos y luego de 1 mes comprendió y ya para el día de hoy ha aprendido mucho a convivir con una realidad que no solo ve en casa sino fuera de ella.
Con mi hermana (que se enteró después de mi madre) fue muy gracioso porque fue algo así:
Alexander: Angie, tengo algo que decirte, me gusta lo mismo que a ti.
Angie: ¿Qué? ¿La comida, la música?
Alexander: Los chicos...
Angie: Ah, eso. Ya lo sabía, ahora si dejame dormir, hasta mañana.
Me reí pero luego me di cuenta que ella no estaba bien, se tapó por completo, luego mi madre le conversó y se acercó a decirme "te quiero mucho hermanito, lo siento, no lo asimilaba", luego de ello nuestra relación se hizo más cercana, "es como tener una hermana" dice siempre ella jaja, cosa bastante cuestionable además de no darse del todo, es una simple etiqueta más.
Mamá, pues ella lloró una semana, pero es que yo sé que ella siempre lo supo solo que nunca lo quiso admitir, es más me dijo “yo sabía que podías ser pero no pensé que de verdad serías”, lo más bello fue escucharla pedir un abrazo (que casi me quita la respiración) y un “te quiero mucho”.
Con papá fue una gran anécdota, fueron 3 horas de conversa y llanto (literalmente) y escuché ciertas cosas que me ayudaron a saber que crecer bajo la heteronormatividad no ayuda a una visión más amplia de los cambios en la sociedad, él decía “como hombre me duele, no solo como padre”, “¿cómo serás ahora?”, obviamente iba a seguir siendo yo.
Aquella vez fue la única vez que me sentí muy mal porque pensé que le iba a dar un infarto o se volvería loco (literalmente) porque subió a dar vueltas al techo y a hablar con el perro, en cierto modo era una reacción normal ya que todos en casa lo sabían y él se sentía solo al no tener con quién compartirlo. A las 2am bajó, me despertó y me dio un gran abrazo que lo rompió en llanto y a mí me hizo lagrimear.
Sus palabras fueron “eres mi hijo, además de ello, sé que no estás enfermo, no será fácil, no lo acepto pero lo respeto y espero que tú también me respetes, en lo que respecta a tu formación; yo seguiré apoyandote”, palabra clave, respeto, creo que más que una aceptación, lo que se debe buscar es respeto porque seamos conscientes que ellos fueron criados de un modo y no podemos transgredir sus creencias pero sí buscar un ambiente de respeto, no hasta el punto del entendimiento total; sino al (no tan simple) hecho de que no violenten nuestra propia libertad.
No me presento diciendo que soy gay pero si me lo preguntan no tengo porque ocultarlo, lo tomen bien o no, debería importar más quién soy y no con quién me acuesto, y si lo preguntan es porque quieren saberlo y no tienen problemas con ello. Además de que esconderlo no es labor mía ya que voy en pro de la diversidad sexual, el respeto y la eliminación de algunos prejuicios con respecto a ella.
Tengo más que decir porque la Diversidad Sexual trae consigo muchos aspectos más, además ya saben que soy bastante complicado y sensible; y para mí las cosas no pueden ser tan simples como parecen.
Nos vemos! :D
PS. Foto tomada por mí en la Marcha del Orgullo del 2008.
PS2. Escuchen a Fever Ray, se la robé a Damian.