Un poco de melodrama....vayan conociendome - Mayo, 2008
Sepan que no soy de asisitir a discotecas en general. No es nada en contra de alguien específicamente o forma de vida. Todo bien =)
Ayer fue una noche excitante...Noche con Claudia, pues se podría escribir al respecto, ¿no? hora y media de un guión solos tú y yo...pero quizás faltaría argumento y más diálogos...quizás en vez de dormir hubiéramos empezado a filowebear o hablar de cada webada que el estado “emo” te hace hablar...porque la forma perfecta de describir nuestro estado ayer era esa: emo = depresión. Disculpen si algún emo se siente ofendido, no sé mucho del tema, solo sé que andan en esa onda, ¿no?
Pero bueno, continuó, ayer fue genial, entre minutos de dormido y horas de baile...lo disfruté, a pesar de que estaba medio triste y no entendía el porque o quizás si lo entendía pero no lo aceptaba.
Desde el momento en que estuve en tu hombro y tu me cuidabas hasta el momento de salida en la que tú, adquiriendo el papel masculino, hiciste la cola para recoger las cosas en vez de que yo lo haga, entre empujones y comentarios de personas "divas" como "Hay demasiada gente fea aquí, no?"
Fue fantástico coreografiar “la macarena” sentados esperando que alguien nos saque a bailar cuando nadie lo hizo, que triste comenté, pero en realidad al final del día me pareció genial pasarla solos tu y yo, bailando desde “El embrujo” hasta el conocido huayno “Que linda flor”, pasando por sonidos electrónicos de canciones como “Otherside”, “Buttons”, etc., y hits noventeros como los de Maná y otros, hasta el éxtasis de la noche: “Ella” de Bebe…la cantamos, la actuamos, si bien no soy una mujer, sentí la canción como si fuera una, y es que su lírica es tan emotiva, profunda, me sentí realizado como lo mencionaste.
Nos quedamos dormidos y a las 5 a.m. un tipo nos despertó y dijo que cerraban la disco, la gente se golpeaba, las divas rajaban y se arañaban,…nosotros, como toda la noche, salimos desapercibidos.
Salimos y sentimos el frío limeño, sí, sí, Lima está fría…caminamos hasta el famoso parque Kennedy y encontramos un grupo de chicos muy entusiasmados, supongo era una celebración póstuma a las actividades que hubo por la cumbre, esos chicos con cajón en mano haciendo jarana, ¿si lo recuerdas?, aplaudiendo y bailando, gritando “¡que baile el sereno!” y así fue pues el sereno se meneó.
Hubiera sido genial acompañarlos en el momento que nos incitaron a hacerlo…pero estábamos demasiado cansados como para seguir bailando…así q terminamos en una banca del Kennedy, allí conversamos un rato e hicimos un epítome de nuestra noche, sí, nuestra noche, la noche de los que se conocieron, se entendieron y tuvieron la idea, esa idea que aún está en proceso pero que tendrá un final, el cual espero sea satisfactorio.
Allí estuvimos alrededor de 1 hora, te presté mi casaca porque tu estabas prácticamente desnuda, y estuvimos abrazados para abrigarnos porque nos helábamos, incluso recordé el cuento aquel de las marionetas japonesas el de “la niña de los fósforos”, no sabes cuanto anhele un fósforo, o una cajetilla de cigarros y te lo mencioné.
La gente pasaba y nos miraba todo doblados y comentaban pero bueno no éramos los únicos que dormían en el parque, he ahí aquellos que estaban en peores condiciones,…el frío fue tal que decidimos ir en busca de nuestros buses.
Y así caminamos, caminamos, yo ya con mi casaca, tu con mi chalina,… ¿sabes?, me sentí muy mal…mirarte me daba frío…fui egoísta y poco caballero al no dártela…pensé en mí, cosa que admito hago,…pero en ciertas circunstancias no…y ayer no se que pasó,…quizás tenía miedo de congelarme como Jack del Titanic…y pues a pesar que la vida apeste a veces aún no quiero morir.
Pero bueno el caminar nos calentó un poco, caminamos tanto, por Benavides, la Arequipa, ya no sabíamos a donde ir, no habían carros, no sabíamos por donde era el desvío, nos cansamos y descansamos en una vereda con la esperanza de que un carro pase pero nunca pasó,…así que volvimos y nos subimos al primero que vimos.
Te bajaste en la Arequipa con Canadá y te llevaste mi chalina, espero la cuides, es una de las prendas más bonitas que tengo, una de las que realmente me gusta, no como aquellas por las cuales invertí mucho dinero pero nunca las uso.
Esa chalina la obtuve gratis, pero pensando hoy, en realidad tuvo un precio, un precio mucho mayor que pagar 280 soles por unas Merrel, tuvo el precio de mi sufrimiento, de muchas lágrimas, de andar ilusionado, de jalar un curso, de mentir, alejarme de mis amigos, de muchas cosas que no tienen precio, así como dice el reclame de Visa Mastercard “Hay algunas cosas que el dinero no puede comprar, para todo lo demás existe Mastercard”.
Este regalo que en realidad fue un regalo forzado, fue lo más bonito que me pudo dejar esa persona, ¿irónico, no?
¿Sabes? Me estoy dando cuenta que aún no lo he superado, y no es que lo quiera de regreso, sino que la herida está allí abierta aún, duele, sí, duele, como le comentaba a un amigo, creo que aún no he asimilado bien mi situación, o sea, sé que ya terminamos pero el dolor que supuestamente te causa un rompimiento con final fatal no lo sentí y lo maquillé con cada acción equivocada.
Ahora acabaré esto, estoy escuchando Dig de Incubus, una de esas canciones que nunca me aburren, de esas que me sé la letra de principio a fin, de esas que me acompañan en momentos alegres y tristes.
Te cuento que lloré hoy día, sí lo hice, fue a causa de Titanic pero al fin y al cabo lloré, a esa película o la odias o la amas, ¿verdad? Yo le tengo cierto gusto y admiro la manera en que manejaron tremenda producción.
El punto es que llorar es bueno, estas semanas no han sido buenas, hay tanto por escribir, tanto por contar, pero hay cosas que simplemente no se publican, solo quedan en la mente de cada uno o en los escritos personales. Pero creo que me encuentro mejor, problemas existenciales siempre los tenemos, al menos yo he vivido atormentado de mis dudas, y quizás lo siga haciendo pero debo manejarlo. Como graciosamente me dijo mi amiga Patty “vive la vida y no dejes que la vida te viva, aplica filosofía chuchi a tu vida” jajaja.
No puedo andar todos los días de mi vida mortificándome, cuando en realidad las cosas están bien, como me las recuerda mi amigo Enrique, “¿Alex, deprimiéndose todos los días y encima desde las 8am?”, dice él. O como me dice mi amiga Emilia, “Sé que no estás pasando por buenos momentos y has pasado por momentos desagradables pero lo superarás, sonríe” o un simple “Smile always” como los mensajes de mi querida portuguesa Soffia o un “Alexito te quiero mucho” como los de Rosario, Juki, Diana, Lesly, entre otros por mencionar a algunos, o un “Te amo hemanito” de mi hermana, o un “Hijo, siempre estaré aquí para apoyarte” de parte de mi madre, o un muy inusual pero reconfortante comentario “Carajos, ¡llorando otra vez!”, palabras de mi primo.
Me llegan a apreciar rápidamente me he dado cuenta mientras escribía aquellas frases, como ha pasado con Aymin y Cecilia, que por cierto es un amor serrano, con insultos y cagues incluidos pero hay cariño jeje.
A todo lo mencionado, cualquiera diría que hago alarde de que tengo mucha gente que me quiere, pues supongo será así, creo en el amor y mucho más aún si viene de un amigo.
Cualquiera después de haber leído el estado en que me encontraba; diría que estoy mal, muy mal, creo que tengo de ego centrista y narcisista, porque usualmente el narcisista maquilla sus debilidades y baja autoestima, en cierto modo lo hago, y no muchas personas saben perfectamente como soy, no busco en realidad acaparar todo mi entorno hacía mí, pero si me gusta que me presten atención. Y tengo explicación para ello, pero en realidad mi vida no es un desastre.
Son poquísimas las personas que me conocen a profundidad, y a cada gesto o palabra mía ya saben que algo anda mal, y son ellos los que al final del día me entregan una sonrisa y puedo ir a dormir tranquilo o me otorgan un abrazo – como los tuyos, los cuales hacen creer a otros que soy bisexual, cosa que no viene a lugar – ando necesitado de uno últimamente por cierto, y no ando de “puta” como me lo mencionaste jajaja, no podría serlo. No creo tener las herramientas ni las pautas necesarias, hay todo un pensamiento sobre ello, la otra vez me lo comentaban, me sorprendió.
Ya me siento mejor puedo decir, escribir ayuda me doy cuenta, trataré de hacerlo más seguido, introspectiva plasmada en escritos, es mejor, no queda en ti solamente, como que lo plasmas en un papel y se va el dolor metafóricamente.
Ya no siento esa lanza que me atravesaba por la noche, ¿recuerdas que lo representé?, ya no siento esas ganas de llorar y no poder, esas molestias e intrigas que siento me causan algunas personas, ya no siento mi corazón apretado, ya no siento que por mis venas no circula sangre, ahora estoy más calido, ya no me siento frío y duro, era tiempo que mi sensibilidad regrese.
Tengo que aceptar dos cosas, soy un ser muy sensible y enamoradizo, sé que en este corto tiempo te has podido dar cuenta de ello, mi cara me delata como lo dijo una amiga.
Ayer dijiste que yo era tierno, pues no puedo asegurar eso, solo sé que al mencionarlo y al ver a mi alrededor; supe que los tiernos no consiguen nada en las discotecas jajaja, igual no me interesaría tener una velada con agarre incluido y un adiós al día siguiente, no al menos con esas personas que van a modelar sus ropas y “personalidades”. Ahora entiendo porque a Emilia no le gusta tanto el Down Town, creo que una discoteca de público hetero es más sincera, como que en el DT personas de todas las edades van en plan de algo más que a simplemente bailar y divertirse con sus amigos, pero en realidad las discotecas y pubs están hechas con doble función: divertirte y conocer gente. Entonces tendré que decir que quizás más que la discoteca; sea yo el que no comparte algo que es evidente, y no se trata de que sea homo o hetero. Me retracto con respecto a lo dicho del DT.
Regresando a lo anterior, como dije es irónico que siendo así (sensible y enamoradizo) no obtenga algo parecido, supongo debe ser la inmadurez con la que trato aquel aspecto, admitiré que no soy bueno escogiendo a las personas correctas, debe ser mi estado de enamoradizo que me hacer ver que el primero con quien choque es el ideal, ya he tropezado varias veces y no me sorprendería que lo haga una vez más. Espero no suceda.
Ahora sí a acabar esto, hace rato lo vengo diciendo, gracias por la velada Claudia, y gracias a todos por siempre estar allí, me siento ridículo en este momento, siento como si estuviera dando un discurso, solo sé que no es la epístola que Alan dio a la papa jajaja. Por cierto ¿recuerdas todas las pobres papas sancochadas tiradas en el suelo? Nosotros que nos moríamos de hambre y ellos que las tiran.
En fin, ¿Supongo que no soy tan mala persona, ni tan ridículo, ni mucho menos pesado? ¿Verdad?, presiento ello, dicen que difícilmente se me puede odiar, y yo les digo que difícilmente puedo odiar, no lo sé.
Más de una vez que digo termino y aún no lo hago, Dig lleva sonando más de 50 veces, pero ahora sí, Claudia cuida la chalina, y sigue abrazándome como lo has venido haciendo, me has desencantado diré, si bien no soy abrazo fóbico como Ingrid, usualmente no daba abrazos, Patty puede dar fe de ello, pero siento que necesito más de uno, como me lo dijo Juki una vez “querernos puede empañar el dolor causado por nuestras relaciones conflictivas, ¡seamos enamorados! jajaja”.
Un abrazo y una sonrisa ayudan mucho, ¡dios!, me siento ridículo otra vez solo me falta decir ¡busco la paz mundial! (haciendo referencia a las misses en aquellos certámenes de belleza).
¡Hey! me alegra saber que mi ser “fresita” – ahora si puedo decir que soy siamés completo de Emilia, ya que ella es una fresa jajaja – que llevo en mi interior aún no se ha ido, y que nunca seré ese ser maldito que a veces le digo a Patty desearía ser, es que a veces pienso que ellos siempre ganan, el resto ocasionalmente, “las niñas buenas van al cielo, las malas a todas partes”, así lo proclamas tú jajaja.
No creo ser bueno pero tampoco soy malo, pero si creo en la paz mundial jeje, fue erróneo decirte que nos apoderemos del mundo, mejor digamos “cambiémoslo”.
Nos vemos mi querida Curuaudia en las aburridas pero antagónicamente entretenidas clases de Bedoya, en los pasillos de nuestra querida Universidad, en las horas de vagancia. Y el 24 triunfaremos los chicos, tú y yo, como grupo que somos.